Información general sobre los efectos negativos del hombre sobre el planeta.
"El inconsciente no reside solamente en los pacientes burgueses que tan a menudo están ellos mismos comprometidos con la profesión terapéutica. Tampoco está meramente en los sueños o en las relaciones; y difícilmente en las tramas, pequeñas agonías, de la transferencia; ni en el bovarismo de Flaubert, ahora reescrito como psicodinámica del narcisismo. Sofía sufre hoy en nuestras ciudades, en nuestra tecnología, en nuestras instituciones y políticas paranoides, esas superestructuras descaradamente egoístas que perdieron sus raíces elementales con el arché (origen); y Sofía sufre en los patrones de producción, distribución, consumo y desperdicio: en las cosas comunes de la vida ordinaria que nos rodean con sus neuróticos clamores pidiendo atención, sus figuras desmoralizadas y falsas personalidades con tendencia al derrumbe. Lo daimónico vive menos en nuestros sueños y más en nuestros días, en nuestra inercia moral y en nuestro anestesiado agotamiento" (James Hillman)
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jueves, 21 de junio de 2007

ALIMENTOS TRANSGÉNICOS, EL CAMINO SIN RETORNO.

Se nos presentan argumentos a favor como estos:


  • Presentar a estos avances como la única alternativa capaz de garantizar las necesidades crecientes de alimentos en un futuro próximo y en algún caso caracterizarla como 'el mayor esfuerzo ético imaginable'.

  • Comparar la conveniencia de los alimentos transgénicos con los logros obtenidos en similar sentido por la industria farmacéutica.

  • Afirmar que millones de personas vienen consumiendo estos productos, sin saberlo, sin que les haya ocurrido nada.
    Minimizar la posibilidad de que un gen escape a otras variedades naturales afirmando que la misma no esta probada o que su riesgo es ínfimo.

  • Descalificar los reparos a estos productos como simples maniobras proteccionistas de paises atrasados en investigación biotecnológica.

  • Atribuir las críticas a fundamentalistas del medioambiente y a grupos de ideología de izquierda exclusivamente.

  • Asimilar los riesgos de estos avances con los de otras tecnologías, como inevitables y a favor del progreso.

  • Augurar una disminucion de costos que se reflejará en alimentos baratos para todo el mundo.

  • Presentar como inviable el desarrollo de las nuevas técnicas de agricultura tradicional como aporte a la creciente demanda de alimentos.

  • Afirmar que el etiquetado encarecerá sustancialmente los costos.

En todos los casos es sorprendente comprobar que la consideración por los derechos legítimos del consumidor de diferenciar y elegir nada menos que los alimentos quedan sistematicamente de lado. Los científicos a su vez también quedaran marginados en un proceso de crecientes intereses económicos cuyo objetivo apunta directamente a la captura de mercados por parte de las grandes corporaciones. El muy poco convincente argumento de que ambos tipos de alimentos son lo mismo (5) por lo cual no merecen ser rotulados no solo no se constata en la realidad en las preferencias domésticas de los consumidores sino que si así fuera la implementación del rotulado demostraría en poco tiempo su inutilidad, un riesgo que los productores parecen estar muy lejos de aceptar. Argumentar que la motivación principal de estas aplicaciones biotecnológicas obedece principalmente a motivaciones éticas (6) menosprecia la inteligencia de cualquier persona promedio, al igual que suponer que necesariamente las disminuciones de costos prometidas redundarán en beneficio de los más necesitados; la experiencia suele indicar precisamente lo contrario. (4). Este argumento suele utilizarse para intentar descalificar cualquier oposición al libre comercio de este tipo de alimentos. Igualmente sorprendente es comprobar que el argumento de que millones de personas vienen consumiendo, sin saberlo, (5) estos productos sin inconvenientes aparentes, no hace sino confirmar las presunciones de que este tipo de experimentaciones en gran escala suelen hacerse sin consentimientos previos y en general a espaldas del público. Las experimentos realizados en los EE.UU. sobre los efectos de la radiación atómica sobre las personas luego de la Segunda Guerra Mundial tomaron estado público recién hace pocos años. En Gran Bretaña debió transcurrir casi una década para que el Ministerio de Salud se viese obligado a blanquear la escandalosa situación provocada por la enfermedad del BSE (Mal de las vacas locas) a pesar de las advertencias formuladas por científicos 'disidentes' desde muchos años antes sobre los riesgos del consumo de carnes rojas de animales afectados por esa enfermedad. Biotecnología y progreso Los avances científicos del siglo actual y en especial los logros alcanzados en biotecnología aplicada a los alimentos durante las últimas décadas no son ajenos a las urgencias que plantea el ritmo de crecimiento de la población mundial. Los rápidos cambios nos estan enfrentando a riesgos inéditos, muchos de ellos sin margen de elección posible. Las prevenciones y resistencias ante estos avances no debieran desatender estas consideraciones. Sin embargo esta resultando cada vez más claro para importantes sectores de la opinión pública la amenaza de otros factores en este complejo escenario. La creciente dependencia de la comunidad científica ante los intereses de las corporaciones, la concentración de poder económico y su desmedida influencia sobre la prensa y los gobiernos se cuentan entre ellas. La legitimidad del proceso actual corre el riesgo de verse comprometido en forma definitiva ante el deterioro de la credibilidad de las propias corporaciones. La intuición popular de que este proceso puede comprometer valores tales como la libertad de elección de los consumidores, el patrimonio de los productores y hasta la misma salud general es fecuentemente comprobable. En este contexto no solo no resulta excesivo sino que es un ejercicio de prudencia plantearse y compartir legítimamente hipótesis sobre el curso posible de acontecimientos que hasta hace poco hubiesen sido atribuibles exclusivamente al campo de la ciencia ficción.

Referencias de fuentes periodisticas:
La Nación - 20/02/99 - Controversia en torno de los vegetales modificados - Los alimentos transgénicos no serían tóxicos
Clarin - 20/02/99 - Polémica con la Biotecnología - Genes que vienen y van
La Nación - 25/02/99 - La otra campana - por Alejandro Mentaberry ( Científico y miembro de CONABIA ) - Art.de opinión.
(4) Clarin - 27/02/99 - Biotecnología: Polémica con el Príncipe Carlos - Volvé Tarquino te perdonamos.
(5) Clarin - 13/03/99 - Plantas transgénicas - (Art. de divulgación). Para qué sirven los cultivos modificados genéticamente - La producción argentina y los organismos que la regulan - Los peligros para los seres humanos -
(6)- La Nación - 17/03/99 - En defensa de la biotecnologia - Articulo de opinion - Hector Laurence (Presidente de la Asociación de Semilleros Argentinos)

Para saber más: http://www.paralibros.com/default.htm (Foto:http://www.rinconesdelatlantico.com/num3/38_transgenicos.html)

5 comentarios:

Pamela dijo...

Estimados Pacientes:
Reciban un cordinal saludo por parte de nuestra Institucion, y a la
Vez agradecerles por compartir y difundir los textos informativos via
E-MAIL.
Les hacemos llegar en esta oportunidad "UNA REFLEXIÓN FINAL E
HISTÓRICA
SOBRE EL ALIMENTO TRANSGÉNICO".
ATTE.
AVANTARI
P.D. Por favor haganos saber si desea ser retirado de nuestra base de
datos. Gracias.


UNA REFLEXIÓN FINAL E HISTÓRICA SOBRE EL ALIMENTO TRANSGÉNICO

S. Barrio Healey
Parafraseando la oración original del Padre Nuestro en Arameo, lo que
nosotros conocemos como: no nos dejes caer en la tentación..., la
versión original recitada por Jesús dice: no dejes que las cosas superficiales nos engañen, (don't let surface things delude us), es decir, tenemos que mirar mas allá de lo inmediato, mensaje muy relevante en esta oportunidad cuando es necesario liberarnos de camuflajes y confrontar profundamente la verdad.

Aceptar o rechazar el alimento transgénico es quizá la pregunta más
trascendental de nuestro tiempo. Nunca en la historia hemos estado ante
una encrucijada tan colosal, en lo económico, en la salud humana, y en la salud
de nuestro planeta. La interrogante que esto supone nos hace indagar
preguntas profundas sobre nuestra ética, sobre el curso futuro de
nuestra política económica y sobre la vida misma. La respuesta que cada
político le dé a este tema revelará de inmediato su madurez, su capacidad visionaria y su filosofía política.

Por un lado, de esta coyuntura se encuentran las corporaciones
omnipotentes, que con publicidades y encantos científicos, aparecen como filántropos magnánimos que pretenden salvar a la humanidad del hambre. En otro lado, se encuentra un masivo grupo de ciudadanos desinformados que no sabe qué
es lo que realmente está en juego, ni de qué se trata el tema. Finalmente están unos cuantos que con ciencia, pero sobre todo con sentido común, indagan más allá de promesas maquilladas de ciencia y progreso.

En este tema no se trata de ser político de derecha o izquierda,
liberal o conservador, moralista o hereje. Cuando de alimento se trata lo
ofrecemos y recibimos con amor, con indiferencia o con alevosía. Honestamente hasta ahora no hemos podido encontrar dignidad ni amor en el alimento transgénico. ¿Dónde está el amor de la Monsanto para con la humanidad? Nuestro pueblo está lleno de coterráneos campesinos que gustosos compartirán sus alimentos,su maíz, papa, coca y quinua, poniéndolas a disposición de todo hermano que se acerque a comer.

Los sumerios descubrieron la agricultura del trigo y tenían tres mil
variedades de trigo para elegir, una variedad especial para cada
ecosistema. En tiempos modernos seguimos disponiendo de una gama de
variedades de trigo pero tan sólo cultivamos cuatro variedades, a
fuerza de fertilizantes y pesticidas forzamos a este grano a prosperar en casi cualquier ecosistema. De triunfar la biotecnología, quedará una sola variedad de trigo, será patentada y tendremos que pagar los derechos de siembra a unos señores comerciantes que se calcularon más perspicaces que la naturaleza misma. Cada año tendremos nuevas variedades de trigo
transgénico, nuevos herbicidas, debido a las resistencias de malezas y plagas que se producen, el agricultor quedará amarrado a toda una tecnología, y cada año necesitará actualizar su software genético.

Lo que nosotros llamamos ciencia era llamado orden natural por nuestros ancestros amerindios y mesopotámicos. Quizá ellos más que nosotros
percibieron el orden de la naturaleza, se impregnaron con la filosofía
de estar sujetos a este orden vasto. El secreto era encajar y fluir,
afinados con la música oculta de la madre tierra. Ahora el hombre científico es sordo ante la música de la naturaleza, le impone su torpeza y su mezquindad,y la quiere amoldar para que sirva a sus intereses económicos.

Sabemos que Machu Picchu ha deslumbrado los sentidos de muchos, el
mundo lo admira y se le considera una maravilla del planeta. Muchas hipótesis se han establecido sobre su propósito: un centro de culto, un observatorio astrológico, una residencia para la nobleza. La teoría que ostenta mayor realismo, es la que sostiene que Machu Picchu fue una laboratorio científico para la creación y adaptación de semillas. Es de común acuerdo que los Incas y todas sus civilizaciones predecesoras en el Perú fueron culturas obsesionadas con la producción de semillas de alta calidad. Ante el hallazgo de una semilla nueva de la selva o ceja de selva, ellos tenían que adaptarla para su cultivo en la altura. Para este propósito, necesitaban armonizar su práctica agrícola con un preciso conocimiento astronómico, en Machu Picchu son conspicuas las evidencias arqueológicas de instrumentos de cálculo sideral. Las semillas eran cultivadas en un andén, tras una o más generaciones, se le ascendía progresivamente al andén superior, y así
se iba adecuando la planta a una nueva altura y una nueva humedad. El agua usada era un sistema autónomo, no dependiente de lluvias. Además hay opiniones científicas sobre el efecto magnetizador que crearon con movimientos de turbulencia a lo largo de su curso.

Machu Picchu no sólo fue un centro de creación de semillas, sino que
Además fue un banco de conservación de semillas madre. Muchas semillas
tendrían que seguir aclimatándose en otras alturas, se sabe que Moray, Colca, Pisac y Ollantaytambo fueron también usados para este propósito. Además de aclimatar la planta a diferentes alturas se crearon infinidad de variedades de la misma: tenemos 3000 variedades de papa, y 3500 de quinua, y podríamos listar variedades ad infinitum.

Si los Mayas son afamados en el mundo por sus hallazgos en astronomía,Y vivían alucinados con el tiempo, el cosmos y los astros, nuestros Ancestros andinos estaban obsesionados con el espacio, a quien denominaban Pachamama,con temas más prácticos y terrenales, y su dedicación fue a la producción de diferentes semillas de la más alta calidad, para nutrir a su pueblo,vigoroso, sabio y sano. Su legado histórico no está escrito en papel o papiros sino en el ADN de tantas variedades, de Tarwi, Kiwicha, Quinua,Papa, Muña, Coca, Oca, Olluco, tomate, pallar. Se dice que la papa originalmente fue una sola y tóxica a partir de la cual se crearon miles y todas comestibles y deliciosas.

¿Qué pensarían nuestros hijos si les entregáramos el país en escombros, con su más grande tesoro dilapidado, y un "científico" latrocinio de todos nuestros recursos genéticos? El país más célebre en el mundo por su biodiversidad, la derrocha por la seducción de una supuesta competitividad y desarrollo tecnológico, burlado por la avaricia de las grandes corporaciones.

La naturaleza tiene un orden que obedece y como dice Galileo "La Naturaleza no transgrede nunca las leyes a ella impuestas, y no se preocupa jamás de que sus recónditas razones y modos de actuar sean accesibles a la capacidad de pensar de los hombres". La naturaleza no puede más que seguir el orden de sus leyes: inexorable, implacable e ineludible.

Cuando vamos a la montaña y vemos los colores, aromas y todas las texturas de la naturaleza, no sólo quedamos maravillados ante todo; si observamos detenidamente vemos que cada día tiene su atardecer, y que éste sucede a una hora dada, y que la luna también tiene un ciclo exacto y preciso, y que todos los planetas siguen un orden matemático alrededor del sol, y el sol a su vez circula alrededor de las Pléyades, con un año solar que dura 25 mil años, y que nuestro universo está contenido dentro de otro perennemente más vasto. Cuando hayamos examinado la dimensión de este orden, sabremos que la naturaleza es ancha, y que todos nosotros no somos más que diminutos partícipes de esa totalidad.

La naturaleza, en su silencio omnisciente, está por encima de toda alevosía, cálculo y soberbia del hombre. Como nadie ignora, la naturaleza es generosa,nos da todo: frutas, legumbres, aire, sol, bosques y bellezas naturalespara admirar. Es como una madre incondicional pero si transgredimos sus leyes, aritméticamente estaremos sujetos a ciertas consecuencias, no por venganza o reprimenda, sino por el flujo de leyes naturales.

Por ser criaturas naturales estamos hormigueantemente sometidos a las ordenanzas de la Naturaleza. Cuando el hombre se orienta con una filosofía tosca y sorda, se extralimita y razona que sabe más que la naturaleza, e imagina que, sin pagar el precio, puede vivir de chatarra,
contaminación, alimentos artificiales, transgénicos y otras desaforadas costumbres.
¿Qué ilusión es la que ha llevado al hombre a imaginar que puede destruir la
tierra y enriquecerse a costa de esa desgracia? Si la ignorancia cala hondo en la vida de un ser, la naturaleza, siguiendo la ley de acción y reacción, pasará a enseñarnos algo, en un duelo invisible nos dará severas lecciones.

Si por ceguera o extravío transgredimos las reglas, enfermaremos; con
náuseas, diarreas, insomnios, ansiedades y dolor. Cuando el pecho y la
garganta estén ardiendo por la quimioterapia de pesticidas, plaguicidas,transgénicos y otras contaminaciones, con una sed profunda de orden,armonía, perdón y amor, pediremos socorro cuando quizá ya sea demasiadotarde. La Naturaleza nos habrá aleccionado un misterio, que ella esineludible e implacable, que nosotros formamos parte de esta naturaleza, aunque, a decir verdad no somos más que unos diminutos microbios naturales, irrisoriamente breves e insignificantes. Habremos dado una gran vuelta,y así abatidos, regresaremos al orden natural, ahora con mayor humildad y admiración. No juguemos con ella porque individual o colectivamente nos puede ir muy mal.

Cuando nuestros ancestros se inclinaban ante el sol y la pachamama, no era por superstición y hechicería, era porque ellos sí tenían claras sus jerarquías, y aprendieron a vivir entrelazados, con cosmología sanguínea, en armonía con el orden intangible.

Anónimo dijo...

Gracias Pamela por la información. Es una reflexión magnífica.

Betty dijo...

Hoy he leido que estan trayendo vacas transgenicas, hay miles en el Peru, para la Gloria, que nos va a quedar para tomar?
Es un insulto a la creacion, lean:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2068&Itemid=1

Jops dijo...

Estupendo post, Pamela. Instaremos al editor de http://elblogdelfindelmundo.blogspot.com/ para que lo incluya en su web.
Gracias

Tans dijo...

Me ha gustado el articulo que recomiendas, Betty. La web de referencia es estupenda y de contenidos compatibles con http://elblogdelfindelmundo.blogspot.com/

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